El principal propulsor de esta realidad fue Simón Bolívar, el “mejor” preparado de la época que se inmortalizó con el seudónimo de "El libertador". Un libertador que dejó intacto el asqueroso tema de la esclavitud, en términos matemáticos el 100% de su significado. Se dice que fueron los ingleses y los españoles a quienes se les ocurrió de la manera más normal traficar con personas y darle legalidad a la esclavitud. Los genes de estos animales están distribuidos en muchas partes del mundo ahora y en nuestro entorno se asoman por diferentes aristas. No es más que mirar las actuales relaciones laborales del país que se sintetizan en el enunciado de que es el trabajador quien debe ser el agradecido con el empleador por darle la oportunidad de trabajar; Con este presupuesto el empleador afirma y siente en su alma que genera empleo y el empleado deja en el asfalto el espinazo trabajando. La balanza perfecta. A quien debería rendírsele homenaje es a José Hilario López, presidente liberal radical en el periodo de 1849-1853, que fue quien abolió la esclavitud en Colombia, difícil tarea en esa época; igual que hoy hacer la reforma agraria.
Esta en el poder ahora Juan Manuel Santos, cuyas anécdotas londinenses, su preparación de toda una vida para el cargo y las grandes expectativas generadas nos recuerdan al fallecido Alfonso López Michelsen. No deseamos para el Doctor Santos el final de López: la mayor rechifla en la historia del país que presidente alguno haya soportado. No seamos ingenuos, López se aguantó la rechifla porque valía la pena, sabía exactamente a lo que venía. Santos como su predecesor son personas cuyo éxito se lo deben al sistema mismo, no hay ninguna razón para que intenten cambiarlo.
Hagamos una sencilla prueba:
• Partamos de una base de diez millones de trabajadores en Colombia que a la luz de la antorcha uribista están trabajando, con tímidas proyecciones, a un 120%. .
• Hagamos un gran acuerdo de unidad nacional y los patrones que votaron por Santos se comprometen a respetar los horarios y condiciones normales del trabajo contratando este 20% con personal nuevo. Se generan Dos millones de empleos nuevos y los empleadores renuncian al proxenetismo laboral.
• Fruto de las medidas anteriores los precios de los productos van al alza; el gobierno ataca puntualmente el lavado de activos, la competencia desleal, la falsa plusvalía..
• Esto con el consumo generado por los nuevos empleos frena el disparo de los precios.
El bolígrafo de Santos no tiene tinta para firmar este cheque, y en este ejercicio ni siquiera hemos tocado el tema agrario o lo que es lo mismo: la paz del país.
Cuando la tragedia arrecia hay que volverla comedia como lo hacía el inmolado Jaime Garzón. Oficio peligroso que le costó la vida en esta democracia. Esta comedia hay que disfrutarla, a algún empresario debe ocurrírsele hacer máscaras con el rostro de Garzón para que en su memoria las usemos y vayamos a la plaza pública a escuchar a nuestros políticos y ejercitemos nuestras mandíbulas en escatológicas carcajadas.